Casillas, Rey Mago del Bernabéu
Enero 7, 2008
El Zaragoza, derrochando un fútbol valiente, se topó una y otra vez con el mejor portero del mundo. Dos jugadas de Robinho decidieron la novena victoria liguera en el Bernabéu.
Anoche en el coliseo madridista, más que un partido de fútbol, se vio en acción al mejor portero de la Tierra. O al menos un portero capaz de decidir con sus guantes una victoria del Madrid, un equipo que aburrió a su afición como nunca pero que volvió a demostrar que el Bernabéu es inexpugnable
La increíble exhibición de Ikerman dulcifica el horroroso fútbol del Madrid, avasallado toda la noche por el conjunto maño: fue el peor partido de Liga como local de los blancos. Incapaz de dar un pase a bien
y encomendándose a Casillas, su santo de cabecera que ejerce bajo palos. Pensando que manteniendo la portería a cero, cualquier aparición de sus magníficos delanteros acabaría en gol. Vamos, como en los oscuros tiempos del ‘capellismo’.
La afición conocía la historia. De hecho, Racing y Osasuna fueron las últimas víctimas en conocerla. Pero en esta ocasión hasta el menos entendido en fútbol conocía cómo terminaría aquello. El Zaragoza derrochó ocasiones hasta la saciedad. La primera, un gol bien anulado a Oliveira. La segunda, un mano a mano de Milito ante Casillas. El centro del campo merengue era eclipsado por los maños. Casillas evitó 9 goles y el Madrid marcó 2.
El Zaragoza chutó desde la frontal del área innumerables ocasiones. Las bien dirigidas encontraron a Casillas. Los contragolpes zaragocistas se hicieron frecuentes, y en uno de los primeros del partido se lesionó Heinze, que tendrá para dos meses. Mala suerte la del argentino. Su lesión desordenó los planes de Schuster, dejó al aire las dudas sobre sus laterales y las deficiencias de Ramos como central.
Todo el frente de ataque estuvo torpe, con Baptista errático en el control y fallón en los pases. El holandés Sneijder tampoco ofreció alternativas y la afición pidió a Guti, quien salió en la segunda parte para dar algo de fluidez al centro del campo. Un disparo de Zapater se topó con los guantes de Iker, y un gran cabezazo del ex madridista Diogo tropezó con la reacción felina de Iker. El mal fallo del conjunto maño alcanzó cotas increíbles en el palo derecho de Iker tras un disparo cruzado de Oliveira.
Tantas y tan claras eran las oportunidades del Zaragoza, que pronto se vio quién se iba a llevar el gato al agua. Así llegó el turno de réplica del Madrid, que fue a por su presa sin complejos, tras haber pasado el mal trago. Robinho, Rey Baltasar en la noche de ayer, percutió por la banda derecha, hizo un autopase al defensor y la puso en la cabeza de Van Nistelrooy. Sin perdón. Así no se las ponían ni a Felipe II. Lanzó un corte de mangas el holandés, no se sabe a quién ni con qué intención.
Diez minutos después volvió a la carga el Baltasar blanco, quien en una arrancada espectacular la clavó pegada al palo. Robinho se volvió a chupar el dedo. Dos llegadas, dos goles. Sin perdón. Pero todavía quedaba la última de Casillas. Iker hizo una parada INCREÍBLE en la última jugada del partido, tras un libre directo de Gabi. Casillas, Rey Mago de la portería blanca, salió casi en volandas del Bernabéu, como un santo con guantes. Ver para creer. Si los delanteros ganan partidos, este portero gana media Liga él solito.
Hace 365 días
Enero 6, 2008
Hace un año, en la jornada 18, el Real Madrid se medía al Zaragoza sumido en una profunda crisis deportiva e institucional. Calderón andaba sumido en el lío del voto por correo, el equipo iba tercero en Liga y los clubes visitantes saqueaban fácilmente los puntos del Bernabéu.
Un año después, el Madrid se vuelve a medir al Zaragoza. Pero ahora los blancos llegan líderes indiscutibles a la jornada 18. Las cosas han cambiado en la entidad madridista.
La temporada pasada, el Madrid ganaba 1-0 a los maños en el Bernabéu gracias a un tanto de Van Nistelrooy y un buen partido de Gago e Higuaín, los fichajes de invier
no. No obstante, en aquel partido la noticia estaba en la grada, donde Beckham y Ronaldo, apartados por el míster, veían el encuentro. Al final del partido Capello perdió los nervios y se despidió con la célebre ‘peineta’. Sólo 12 días más tarde, Ronaldo viajaba camino de Milán.
Esta temporada, el Madrid de Schuster no ha dejado escapar ni un punto del Bernabéu, donde han ganado los 8 partidos jugados, sumando los 24 puntos en juego. Cuando los blancos se enfrentaron al Zaragoza hace un año, el Madrid ya había dejado ‘volar’ del coliseo 10 puntos.
Los blancos estaban sumidos en una profunda crisis de juego. Por ello, la dirección deportiva buscó fichajes en el mercado de invierno. La solución fueron los argentinos Gago e Higuaín, dos jugadores trascendentales en la consecución del título de Liga. Sin embargo, el Madrid no fichará en enero.
Hace un año, y dos días después de ganar al Zaragoza en el Bernabéu, Ramón Calderón, fiel a su estilo, la lió despotricando de sus jugadores en una universidad (La afición va al Bernabéu como si fuera al teatro, Guti es una promesa de 30 años, los jugadores nunca pagan, etc). Para arreglarlo, Pedja Mijatovic no defendió a sus jugadores cuando se insinuó que el vestuario madridista olía a whisky. Ahora todo esto es historia. Según Calderón, todos son “una gran familia”.
365 días después de aquel encuentro ante el Zaragoza, el Real Madrid se vuelve a enfrentar a los maños en la jornada 18. Aquel Madrid galáctico de Florentino Pérez pasó a la historia y los títulos han vuelto al Santiago Bernabéu. De hecho, los últimos rescoldos ‘galácticos’, Roberto Carlos y Beckham, se marcharon el verano pasado. Ahora los jóvenes toman la batuta.
El desafío de Raúl
Enero 4, 2008
Aragonés no supo cerrar esta polémica en su día, y Raúl se empeña una y otra vez en reabrir el caso. Ni los triunfos logrados ni las millonadas que cobra merman la ambición del ‘7′
“Si continúo jugando así, creo que Luis Aragonés me llamará. Tengo ganas de estar dentro de seis meses en la próxima Eurocopa. Jugar un Europeo o un Mundial es lo máximo para un futbolista”, afirmó Raúl ayer en el canal Sky Italia, erre que erre.
De hecho, dos días antes del clásico del Camp Nou, Raúl y Luis Aragonés se reencontraron en la fiesta del 70 Aniversario del diario MARCA. En aquella ocasión, el capitán del Madrid lanzó otro órdago a Luis: “Míster, estoy en plena for
ma y voy a ir a la Eurocopa”. Aragonés parecía no tenerlo tan claro; ante tal atrevimiento del ‘7′, el ’sabio’ no dijo ni sí, ni no. Su contestación fue enigmática: “Pues ya sabes más que yo, pero me alegro que estés en forma”.
La verdad es que el rendimiento de Raúl en la presente temporada está a un altísimo nivel. Es, probablemente, el mejor Raúl de los últimos cinco años; se trata de una pieza indispensable para Schuster, técnico que le ha devuelto a su hábitat natural, el área, tras varios años pringándose lejos de la portería rival o correteando como pollo sin cabeza por las bandas.
No obstante, el gran aval del capitán del Real Madrid son sus números de esta temporada. Números sólo superados por los de ‘Kid’ Torres en el Liverpool de Benítez. Por si fuera poco, las manifestaciones públicas del ‘7′ desde que dejó de ser convocado, hace ya más de un año, siempre han sido conciliadoras.
Lo cierto es que hay un consenso prácticamente unánime en que Raúl debería recuperar el brazalete de La Roja. Periodistas, jugadores y entrenadores coinciden. Hasta Ángel María Villar afirma que Raúl es “ahora mismo el mejor jugador de España”, según nos desveló, bocazas como siempre, Ramón Calderón.
Personalmente, dudo mucho que Aragonés llame a Raúl, ni siquiera aunque lograra el Pichichi. Pero esta historia aún no está acabada; le quedan algunos capítulos por quemar. Luis no supo cerrar esta polémica en su momento, y Raúl se empeña una y otra vez en reabrir el caso. Lo cierto es que el ‘7′ es todo un ejemplo de jugador; ni los triunfos logrados ni las millonadas que cobra merman su enorme ambición. Siempre quiere, necesita mucho más.
Razonable o no, su propósito es de lo más noble. Mientras el seleccionador se ha puesto fecha de caducidad, como los yogures, Raúl se empeña en demostrar que hay vida más allá de la muerte.




, los polvorones, los cubatas y la Navidad.
e no es el blanco o el blaugrana se trata de una temporada sorprendente y extraordinaria. Barça y Madrid chocan todas las semanas en la lejanía y, dos veces al año, lo hacen cara a cara. A sus aficionados sólo les importa la diferencia de puntos que haya entre el Barça y el Madrid; el resto de equipos forman parte del decorado de la tabla, el cual adolece de mayor o menor emoción, según el año. Porque en los últimos 23 años, el Madrid ha ganado 10 títulos de Liga, el Barça 9, 2 el Valencia y 1 Atlético de Madrid y Deportivo de la Coruña. Por todo ello, el de ayer era el partido rey del campeonato español: uno de esos partidos que dejan cicatrices en el orgullo del que pierde, pero una sonrisa malévola y feliz en el rostro de quien gana. Porque para eso sirven los clásicos, y no para otra cosa. Para ver el sufrimiento de cerca.
l actual líder. Un equipo fiable y competitivo que, sin realizar un juego brillante, aplasta a sus contrincantes.