Cuenta el gran Jorge Valdano una anécdota que le ocurrió durante la Copa del Mundo de 1986, aquella que ganó su Argentina. La albiceleste de Maradona y su ‘mano de Dios’. Mención aparte el del ‘Pelusa’ a los ingleses.

Era el descanso de un partido. Argentina se había adelantado en el marcador y, desde entonces, el equipo se dedicó a cuidar la ventaja echándose atrás. En el intermedio, Diego Armando Maradona entró al vestuario furioso y dijo: “Todas las tácticas que quieran, pero para adelante, no para atrás”. Nadie le contradijo, ni siquiera el entrenador.

Según Valdano, sólo los jugadores del tamaño futbolístico de Maradona pueden oponer su voluntad a la de un entrenador. Su condición de genio le otorga el poder de salvar desde dentro del campo, mediante un simple golpe de inspiración, al entrenador que, siendo el rey del equipo, tiene su trono fuera del campo. Sólo decir que Argentina ganó el Mundial.

¿Qué habría hecho Lucas Alcaraz ante este desacato? Probablemente Maradona no habría salido a jugar la segunda parte del encuentro, y quizás Argentina no habría ganado el Mundial. ¿O sí? De lo que sí estoy seguro es de que Javi Clemente lo habría castigado con la suplencia. ¿Y Lucas? ¿Qué opináis? ¿Habría elevado su autoridad como entrenador por encima del bien del equipo y del mejor jugador del mundo? ¿O habría acatado, como hizo Carlos Salvador Bilardo?