La Declaración de San Mamés
Enero 7, 2008
Los nacionalismos periféricos de este país, insaciables en su campaña de acoso y derribo al Estado español, han puesto ahora su trasnochada mirada en el fútbol.
Tres gobiernos autonómicos (País Vasco, Cataluña y Galicia), formados todos ellos por coaliciones un tanto estrafalarias, se han unido en la llamada Declaración de San Mamés para fomentar la participación internacional oficial de las selecciones ‘nacionales’ de fútbol de sus ‘naciones’. 
Para ello han empleado un original eslogan: “Una nación, una selección”. Eslogan muy propio de la ideología de estos gobiernos autonómicos basados en el insulto a todos los españoles que piensan de manera diferente.
Pero, ante este dislate, ¿no tiene nada que decir la Federación Española de Fútbol? ¿No tienen nada que decir los clubes implicados en el asunto? Porque son ellos los que a fin de cuentas tienen la última palabra. ¿Callan porque apoyan esta Declaración o porque tienen miedo a contravenir el poder político?
Algunos presidentes de ciertos clubes deberían darse cuenta de que el fútbol está por encima de las ideologías; incluso, por encima de ideologías anticuadas y peligrosas como los nacionalismos. España entera está sembrada de peñas del Barça; a este paso, cada vez serán menos. Lo mismo sucederá con clubes como el Athletic y el Depor.
Pienso que los clubes implicados en la Declaración de San Mamés deberían pronunciarse al respecto. Deberían decir qué piensan de este disparate. Y, si están de acuerdo, que el año que viene jueguen ya cada uno su propia Liga. Porque para hacer una selección, lo mejor sería jugar una Liga propia… ¿O no se atreven a eso? ¿A eso no, verdad?
Yo pensaba que en España, por mucho que se empeñaran los nacionalismos, siempre nos quedaría el fútbol como nexo, como un sentimiento de unión tan fuerte que ningún político inepto, en este país de políticos ineptos, conseguiría quebrantarlo. Y eso es precisamente lo que pretende la citada Declaración de San Mamés. Triste final para tan gloriosa catedral.