Cuenta el gran Jorge Valdano una anécdota que le ocurrió durante la Copa del Mundo de 1986, aquella que ganó su Argentina. La albiceleste de Maradona y su ‘mano de Dios’. Mención aparte el del ‘Pelusa’ a los ingleses.

Era el descanso de un partido. Argentina se había adelantado en el marcador y, desde entonces, el equipo se dedicó a cuidar la ventaja echándose atrás. En el intermedio, Diego Armando Maradona entró al vestuario furioso y dijo: “Todas las tácticas que quieran, pero para adelante, no para atrás”. Nadie le contradijo, ni siquiera el entrenador.

Según Valdano, sólo los jugadores del tamaño futbolístico de Maradona pueden oponer su voluntad a la de un entrenador. Su condición de genio le otorga el poder de salvar desde dentro del campo, mediante un simple golpe de inspiración, al entrenador que, siendo el rey del equipo, tiene su trono fuera del campo. Sólo decir que Argentina ganó el Mundial.

¿Qué habría hecho Lucas Alcaraz ante este desacato? Probablemente Maradona no habría salido a jugar la segunda parte del encuentro, y quizás Argentina no habría ganado el Mundial. ¿O sí? De lo que sí estoy seguro es de que Javi Clemente lo habría castigado con la suplencia. ¿Y Lucas? ¿Qué opináis? ¿Habría elevado su autoridad como entrenador por encima del bien del equipo y del mejor jugador del mundo? ¿O habría acatado, como hizo Carlos Salvador Bilardo?

Desde el jueves 9 de enero, el Comité Olímpico Español tiene en su poder la letra ganadora del concurso convocado en junio del año pasado para ponerle letra al himno español. Se trata de una filtración probablemente malintencionada, ya que no será hasta el lunes 21 de enero cuando la escuchemos por primera vez interpretada por el tenor Plácido Domingo durante una gala anual del COE. Después, se abrirá un periodo de recogida de firmas para proponer que el texto sea aprobado por las Cortes Generales como iniciativa popular. Se necesitan un total de medio millón. ¿Piensas firmar?

¡Viva España!
Cantemos todos juntos
con distinta voz
y un solo corazón

¡Viva España!
desde los verdes valles
al inmenso mar,
un himno de hermandad.

Ama a la Patria
pues sabe abrazar,
bajo su cielo azul,
pueblos en libertad

Gloria a los hijos
que a la Historia dan
justicia y grandeza
democracia y paz.

 

 

El autor de esta letra se llama Paulino Cubero, tiene 52 años, está en paro y es manchego, aunque reside en Madrid. El pobre hombre se enteró de que era el ganador porque escuchó su letra en la televisión. “Con la letra del himno he querido reflejar la patria que yo entiendo”, afirmó poco después. Asimismo, Cubero señaló que siempre ha sido un perdedor, pero que por fin ha tenido suerte.

El jurado, que celebró el pasado 7 de noviembre la reunión de constitución del mismo, realizó una primera selección de letras de entre 50 y 100 composiciones de las casi 7.000 presentadas, destacando la “calidad” de los textos recibidos, y tenía previsto entregar oficialmente el texto al COE el próximo lunes por la tarde la letra escogida y ese mismo día enviársela a Plácido Domingo. Sin embargo, la noticia se ha filtrado a los medios.

Entre los criterios que se seguirían para la elección de la letra, el miembro del jurado Tomás Marco destacó tres: “que se pueda cantar; que exalte ciertas cosas en torno a este país, pero que no moleste a nadie; y que tenga una cierta calidad literaria porque ya tiene música”.

Por supuesto, las críticas no se hicieron esperar y arreciaron en cuanto se conoció la letra. Muchos afirman que tiene evidentes reminiscencias del himno franquista compuesto por Pemán. Otros la acusan de poco original y creativa.

Claro está que en este país es difícil llegar a consenso alguno. Quizá sea una iniciativa desacertada, o una iniciativa brillante con una floja ejecución. Pero en un país en el que 40 millones de almas saben más de fútbol que el mismísimo seleccionador nacional, no cabría esperar otra cosa que esto. Todo el mundo sabría presidir mejor el Madrid que Ramón Calderón. Y así con todo. Desunión. Hagamos cuarenta y tantos millones de letras para el himno, pues. O no hagamos ninguno, dejemos las cosas como están. Nuestro himno sin letra. Un himno que no dice nada, pero que probablemente lo dice TODO:

LUIS FRANCISCO CASTILLO RODRÍGUEZ

Robben no deslumbra con su juego, pero sí con sus continuas lesiones. El holandés está a punto de entrar en el ‘club’ de los ‘jugadores de cristal’, junto con Vicente, Ronaldo y compañía.

Hay jugadores de fútbol que se lesionan con extrema facilidad. Suelen ser futbolistas con clase que no pueden cumplir sus expectativas debido a sus frecuentes lesiones. La mayoría de las veces no son lesiones graves, sino pequeños problemas.

La recientes lesiones del holandés Arjen Robben y del argentino Gabi Heinze nos recuerdan a este tipo de jugadores. La dirección deportiva del Real Madrid fichó al holandés aun a sabiendas de sus continuos problemas. Pero claro, fue una promesa electoral, y había que cumplir. No obstante, no son los únicos jugadores de cristal del Real Madrid, equipo que a pesar de ser líder incuestionable de la Liga ha visto cómo varios de sus futbolistas han tenido multitud de problemas. Pepe tampoco ha tenido fortuna y se ha perdido muchos partidos de la presente temporada, a pesar de su gran rendimiento cuando juega. Curiosamente, Robben, Heinze y Pepe llegaron este verano a la entidad blanca: sus fichajes fueron acogidos con ilusión (de hecho, lo poco que han jugado lo han hecho bastante bien, sobre todo Pepe y Heinze), pero con el tiempo, y debido a sus continuos problemas, se ha llegado a cuestionar su contratación. Por si fuera poco, a este selecto grupo se puede unir la torre alemana, Metzelder.

Pero el Madrid no es el único club que sufre esta oleada. Por supuesto que no. En su vecino del Manzanares también están que trinan. El ejemplo más reciente es el del italo-brasileño Motta, ex del barça, futbolista al que ha sido casi imposible verle esta temporada vistiendo la camiseta Atlética. Acuérdense también del pequeño Ibagaza, jugadorazo al que las lesiones no dejaron triunfar en su paso por la entidad rojiblanca.

Y qué decir de ‘tobillos de cristal’ Vicente, un futbolista que está más tiempo fuera de los campos que dentro de ellos. Tras ser un jugador decisivo en el Valencia bicampeón de UEFA y Liga, el extremo ha vivido un calvario de lesiones que además le han apartado de la ‘Roja’.

En Barcelona también encontramos casos similares. El equipo catalán sobrellevó las lesiones de Motta y ha sufrido también las de su gran estrella: la ‘Pulga’ Messi. Desde que el delantero argentino llegó al primer equipo del Barça, todas las temporadas se ha perdido un puñado de partidos debido a sus continuos lesiones. De hecho, Messi se perdió la final de la Champions frente al Arsenal hace dos años, el año pasado se perdió gran parte de la temporada, y en la actual ya se ha perdido el clásico frente al Madrid, y se va a perder además la eliminatoria de Copa ante el Sevilla. El francés Henry amenaza asimismo con convertirse en un caso similar debido a la lesión crónica que padece en la espalda.

Pero la lista es mucho más numerosa y no se limita a los clubes grandes. El argentino Aimar o el brasileño Savio son otros claros ejemplos. En el Athletic, Yeste y Etxeberría recaen con frecuencia, al igual que De la Peña. Y todavía nos falta Ronaldo. El delantero brasileño no ha jugado prácticamente nada desde que se marchó al Milán, y cuando lo ha hecho se ha vuelto a lesionar. En Madrid estos problemas eran ya de conocimiento público. Y, por favor, acuérdense del defensor inglés Woodgate. Qué gran fichaje de Florentino. Y encima vino porque Milito (sí, el central que ahora juega en el Barça) estaba supuestamente lesionado. Vaya huevo pusieron los médicos del Madrid.

El Zaragoza, derrochando un fútbol valiente, se topó una y otra vez con el mejor portero del mundo. Dos jugadas de Robinho decidieron la novena victoria liguera en el Bernabéu.

Anoche en el coliseo madridista, más que un partido de fútbol, se vio en acción al mejor portero de la Tierra. O al menos un portero capaz de decidir con sus guantes una victoria del Madrid, un equipo que aburrió a su afición como nunca pero que volvió a demostrar que el Bernabéu es inexpugnable

La increíble exhibición de Ikerman dulcifica el horroroso fútbol del Madrid, avasallado toda la noche por el conjunto maño: fue el peor partido de Liga como local de los blancos. Incapaz de dar un pase a bien y encomendándose a Casillas, su santo de cabecera que ejerce bajo palos. Pensando que manteniendo la portería a cero, cualquier aparición de sus magníficos delanteros acabaría en gol. Vamos, como en los oscuros tiempos del ‘capellismo’.

La afición conocía la historia. De hecho, Racing y Osasuna fueron las últimas víctimas en conocerla. Pero en esta ocasión hasta el menos entendido en fútbol conocía cómo terminaría aquello. El Zaragoza derrochó ocasiones hasta la saciedad. La primera, un gol bien anulado a Oliveira. La segunda, un mano a mano de Milito ante Casillas. El centro del campo merengue era eclipsado por los maños. Casillas evitó 9 goles y el Madrid marcó 2.

El Zaragoza chutó desde la frontal del área innumerables ocasiones. Las bien dirigidas encontraron a Casillas. Los contragolpes zaragocistas se hicieron frecuentes, y en uno de los primeros del partido se lesionó Heinze, que tendrá para dos meses. Mala suerte la del argentino. Su lesión desordenó los planes de Schuster, dejó al aire las dudas sobre sus laterales y las deficiencias de Ramos como central.

Todo el frente de ataque estuvo torpe, con Baptista errático en el control y fallón en los pases. El holandés Sneijder tampoco ofreció alternativas y la afición pidió a Guti, quien salió en la segunda parte para dar algo de fluidez al centro del campo. Un disparo de Zapater se topó con los guantes de Iker, y un gran cabezazo del ex madridista Diogo tropezó con la reacción felina de Iker. El mal fallo del conjunto maño alcanzó cotas increíbles en el palo derecho de Iker tras un disparo cruzado de Oliveira.

Tantas y tan claras eran las oportunidades del Zaragoza, que pronto se vio quién se iba a llevar el gato al agua. Así llegó el turno de réplica del Madrid, que fue a por su presa sin complejos, tras haber pasado el mal trago. Robinho, Rey Baltasar en la noche de ayer, percutió por la banda derecha, hizo un autopase al defensor y la puso en la cabeza de Van Nistelrooy. Sin perdón. Así no se las ponían ni a Felipe II. Lanzó un corte de mangas el holandés, no se sabe a quién ni con qué intención.

Diez minutos después volvió a la carga el Baltasar blanco, quien en una arrancada espectacular la clavó pegada al palo. Robinho se volvió a chupar el dedo. Dos llegadas, dos goles. Sin perdón. Pero todavía quedaba la última de Casillas. Iker hizo una parada INCREÍBLE en la última jugada del partido, tras un libre directo de Gabi. Casillas, Rey Mago de la portería blanca, salió casi en volandas del Bernabéu, como un santo con guantes. Ver para creer. Si los delanteros ganan partidos, este portero gana media Liga él solito.

Los nacionalismos periféricos de este país, insaciables en su campaña de acoso y derribo al Estado español, han puesto ahora su trasnochada mirada en el fútbol.

Tres gobiernos autonómicos (País Vasco, Cataluña y Galicia), formados todos ellos por coaliciones un tanto estrafalarias, se han unido en la llamada Declaración de San Mamés para fomentar la participación internacional oficial de las selecciones ‘nacionales’ de fútbol de sus ‘naciones’. 

Para ello han empleado un original eslogan: “Una nación, una selección”. Eslogan muy propio de la ideología de estos gobiernos autonómicos basados en el insulto a todos los españoles que piensan de manera diferente.

Pero, ante este dislate, ¿no tiene nada que decir la Federación Española de Fútbol? ¿No tienen nada que decir los clubes implicados en el asunto? Porque son ellos los que a fin de cuentas tienen la última palabra. ¿Callan porque apoyan esta Declaración o porque tienen miedo a contravenir el poder político?

Algunos presidentes de ciertos clubes deberían darse cuenta de que el fútbol está por encima de las ideologías; incluso, por encima de ideologías anticuadas y peligrosas como los nacionalismos. España entera está sembrada de peñas del Barça; a este paso, cada vez serán menos. Lo mismo sucederá con clubes como el Athletic y el Depor.

Pienso que los clubes implicados en la Declaración de San Mamés deberían pronunciarse al respecto. Deberían decir qué piensan de este disparate. Y, si están de acuerdo, que el año que viene jueguen ya cada uno su propia Liga. Porque para hacer una selección, lo mejor sería jugar una Liga propia… ¿O no se atreven a eso? ¿A eso no, verdad?

Yo pensaba que en España, por mucho que se empeñaran los nacionalismos, siempre nos quedaría el fútbol como nexo, como un sentimiento de unión tan fuerte que ningún político inepto, en este país de políticos ineptos, conseguiría quebrantarlo. Y eso es precisamente lo que pretende la citada Declaración de San Mamés. Triste final para tan gloriosa catedral.

Hace 365 días

Enero 6, 2008

Hace un año, en la jornada 18, el Real Madrid se medía al Zaragoza sumido en una profunda crisis deportiva e institucional. Calderón andaba sumido en el lío del voto por correo, el equipo iba tercero en Liga y los clubes visitantes saqueaban fácilmente los puntos del Bernabéu.

Un año después, el Madrid se vuelve a medir al Zaragoza. Pero ahora los blancos llegan líderes indiscutibles a la jornada 18. Las cosas han cambiado en la entidad madridista.

La temporada pasada, el Madrid ganaba 1-0 a los maños en el Bernabéu gracias a un tanto de Van Nistelrooy y un buen partido de Gago e Higuaín, los fichajes de invierno. No obstante, en aquel partido la noticia estaba en la grada, donde Beckham y Ronaldo, apartados por el míster, veían el encuentro. Al final del partido Capello perdió los nervios y se despidió con la célebre ‘peineta’. Sólo 12 días más tarde, Ronaldo viajaba camino de Milán.

Esta temporada, el Madrid de Schuster no ha dejado escapar ni un punto del Bernabéu, donde han ganado los 8 partidos jugados, sumando los 24 puntos en juego. Cuando los blancos se enfrentaron al Zaragoza hace un año, el Madrid ya había dejado ‘volar’ del coliseo 10 puntos.

Los blancos estaban sumidos en una profunda crisis de juego. Por ello, la dirección deportiva buscó fichajes en el mercado de invierno. La solución fueron los argentinos Gago e Higuaín, dos jugadores trascendentales en la consecución del título de Liga. Sin embargo, el Madrid no fichará en enero.

Hace un año, y dos días después de ganar al Zaragoza en el Bernabéu, Ramón Calderón, fiel a su estilo, la lió despotricando de sus jugadores en una universidad (La afición va al Bernabéu como si fuera al teatro, Guti es una promesa de 30 años, los jugadores nunca pagan, etc). Para arreglarlo, Pedja Mijatovic no defendió a sus jugadores cuando se insinuó que el vestuario madridista olía a whisky. Ahora todo esto es historia. Según Calderón, todos son “una gran familia”.

365 días después de aquel encuentro ante el Zaragoza, el Real Madrid se vuelve a enfrentar a los maños en la jornada 18. Aquel Madrid galáctico de Florentino Pérez pasó a la historia y los títulos han vuelto al Santiago Bernabéu. De hecho, los últimos rescoldos ‘galácticos’, Roberto Carlos y Beckham, se marcharon el verano pasado. Ahora los jóvenes toman la batuta.

El desafío de Raúl

Enero 4, 2008

Aragonés no supo cerrar esta polémica en su día, y Raúl se empeña una y otra vez en reabrir el caso. Ni los triunfos logrados ni las millonadas que cobra merman la ambición del ‘7′

“Si continúo jugando así, creo que Luis Aragonés me llamará. Tengo ganas de estar dentro de seis meses en la próxima Eurocopa. Jugar un Europeo o un Mundial es lo máximo para un futbolista”, afirmó Raúl ayer en el canal Sky Italia, erre que erre.

De hecho, dos días antes del clásico del Camp Nou, Raúl y Luis Aragonés se reencontraron en la fiesta del 70 Aniversario del diario MARCA. En aquella ocasión, el capitán del Madrid lanzó otro órdago a Luis: “Míster, estoy en plena forma y voy a ir a la Eurocopa”. Aragonés parecía no tenerlo tan claro; ante tal atrevimiento del ‘7′, el ’sabio’ no dijo ni sí, ni no. Su contestación fue enigmática: “Pues ya sabes más que yo, pero me alegro que estés en forma”.

La verdad es que el rendimiento de Raúl en la presente temporada está a un altísimo nivel. Es, probablemente, el mejor Raúl de los últimos cinco años; se trata de una pieza indispensable para Schuster, técnico que le ha devuelto a su hábitat natural, el área, tras varios años pringándose lejos de la portería rival o correteando como pollo sin cabeza por las bandas.

No obstante, el gran aval del capitán del Real Madrid son sus números de esta temporada. Números sólo superados por los de ‘Kid’ Torres en el Liverpool de Benítez. Por si fuera poco, las manifestaciones públicas del ‘7′ desde que dejó de ser convocado, hace ya más de un año, siempre han sido conciliadoras.

Lo cierto es que hay un consenso prácticamente unánime en que Raúl debería recuperar el brazalete de La Roja. Periodistas, jugadores y entrenadores coinciden. Hasta Ángel María Villar afirma que Raúl es “ahora mismo el mejor jugador de España”, según nos desveló, bocazas como siempre, Ramón Calderón.

Personalmente, dudo mucho que Aragonés llame a Raúl, ni siquiera aunque lograra el Pichichi. Pero esta historia aún no está acabada; le quedan algunos capítulos por quemar. Luis no supo cerrar esta polémica en su momento, y Raúl se empeña una y otra vez en reabrir el caso. Lo cierto es que el ‘7′ es todo un ejemplo de jugador; ni los triunfos logrados ni las millonadas que cobra merman su enorme ambición. Siempre quiere, necesita mucho más.

Razonable o no, su propósito es de lo más noble. Mientras el seleccionador se ha puesto fecha de caducidad, como los yogures, Raúl se empeña en demostrar que hay vida más allá de la muerte.

Tres clubes de 2ªB sacaron los colores a Madrid, Barça y Sevilla, equipos que descubrieron, salvo decorosas excepciones, el exiguo valor de sus banquillos

“Nos hemos relajado demasiado”, admitió Frank Rijkaard, que no supo explicar muy bien el empate de los suyos frente al Alcoyano, equipo que no logró la campanada en casa de un Barcelona que celebró el año nuevo brindando un desastre viejo. No obstante, los de Alcoy celebraron el empate ante los blaugrana como si de un ascenso de categoría se tratara.

 

“Hemos sufrido innecesariamente”, dijo Bernd Schuster al final del encuentro ante el Alicante, equipo que tampoco privó al Madrid de los suplentes de su pasaporte a los octavos de la Copa del Rey, pese a que se llegó a ver en la prórroga. Un extraordinario gol de Guti cuando el árbitro iba a pitar el final del encuentro se festejó en el Santiago Bernabéu como si de un partido de Champions se tratara.

 

El actual campeón de la Copa rozó el desastre frente al Denia, que a falta de tres minutos ganaba por 2-3 en el Sánchez Pizjuán. De hecho, hacía nada menos que 24 meses que el equipo andaluz no era eliminado en una competición. Chevantón y Kanouté (de penalti) remontaron en los últimos tres minutos. La afición de Nervión también festejó el pase a octavos como si de una semifinal de la Copa de la UEFA se tratara.

 

Por lo tanto, tres clubes de la tercera categoría del fútbol español les sacaron los colores a los tres equipos más grandes del fútbol español, que descubrieron, salvo decorosas excepciones, la exigua valía de sus banquillos.

 

 

El Atlético de Madrid no pasó del empate ante el Granada 74 de Segunda División, antes conocido como Ciudad de Murcia. Al gol de Mista respondió otro de Aranda. El conjunto andaluz se quedó a un gol de la sonrisa en el Vicente Calderón. El ‘pupas’, como siempre.

 

Madrid y Barça pasaron de ronda, pero dejaron mal sabor de boca y muchos amagos de desastre en el camino. No obstante, seguirán siendo los principales favoritos para ganar una Copa que centralizará grandes dosis de atención durante el mes de enero: los octavos se disputarán los días 9 y 16, y los cuartos de forma inmediata: 23 y 30. El sorteo de octavos se celebrará mañana.


 

 

 

Ahora que acabó el año, es el momento de los balances. Y, sin que sirva de precedente, en esta ocasión hablaremos bien de don Ramón Calderón. Son las cosas de la edad, los polvorones, los cubatas y la Navidad.

En pleno ciclo triunfador del Barça, y tras tres años en blanco, llegó Calderón a la presidencia de la mayor entidad futbolística de la Tierra. Nada más llegar, incumplió todas sus promesas electorales. Aun así, en su primer año de mandato Calderón ganó la Liga de fútbol y la de baloncesto, hecho deportivamente inapelable. Pero ahí no acabaron sus ímpetus de gloria.

Ramón Calderón se cargó a Fabio Capello después de ganar la Liga. Lo lógico, lo inteligente, lo que hubiera hecho alguien veterano, hubiera sido dejarlo en el puesto. Así no arriesgaba nada. Sin embargo, lo puso de patitas en la calle. A mí personalmente me pareció un error, pero ha acertado plenamente. Fue valiente y acertó.

Pero ahí no acabó su temeridad. Buscó a alguien que le garantizase espectáculo, lo que anhelaba la afición madridista: Bernd Schuster. No buscó un entrador consagrado, sino que apostó por el alemán. Y volvió a acertar, a pesar de que muchos digan que este rubio es igual que Capello. Su mentalidad futbolística no es la misma, y los títulos además están por llegar.

Luego está el apartado de fichajes, que siempre son del presidente, le pese a quien le pese. Sneijder, Heinze, Pepe o Van Nistelrooy son la muestra de que don Ramón volvió a acertar, al margen de incumplir promesas electorales y gastarse una millonada exagerada en ciertos jugadores. Un equipo a golpe de talonario sustentado en la vieja escuela de Raúl, Casillas, Guti y Ramos. Ese es el Real Madrid que comanda la Liga.

El otro día el Madrid dio un baño al Barça en el Camp Nou. Muchos hablaron de cambio de ciclo, pero bien es verdad que no hay que precipitarse, todo está aún por ver. No fue una manita lo que se llevaron los de Rijkaard, pero sí fue un golpe de autoridad, de juego y actitud por parte de los blancos. Calderón disfrutó de su obra desde el palco. Es cierto que ganan los jugadores, pero igual que el presidente tiene su dosis de pañuelos cuando el equipo pierde, también es de justicia concederle su parte de gloria cuando el equipo gana.

En fin, en este año nuevo sólo pedirle a Calderón que perfeccione su presidencia. A día de hoy el proyecto es deportivamente inapelable, pero hay muchas cosas aún por pulir. El Madrid no practica un juego brillante, pero gana. Al 2008 hay que pedirle ganar, pero además jugando bien. Don Ramón y sus hombres están a tiempo de llevar al Madrid a la cima del fútbol mundial.