España y olé
Noviembre 19, 2007
Los jugadores suecos son fuertes, altos y rocosos. Nuestros jugones, pequeños y ligeros. Sin embargo,
el paso de Suecia por el Bernabéu fue más bien calamitoso. Y es que la mejor defensa es un buen ataque; toda desventaja tiene una ventaja. Los livianos centrocampistas españoles defienden muy bien cuando tienen la posesión del balón. Digamos que, de este modo, tornan su desventaja física en una enorme ventaja técnica.
Iniesta, Xavi y Cesc están en la misma onda. Representan un modo de sistematizar el juego y entender el fútbol. En torno a ellos existe la posibilidad de crear un estilo propio, una seña de identidad que distinga a nuestra Selección del resto. A pesar de que Fábregas no se siente aún con los galones que tiene en la Premier, debe ser titular indiscutible. Ante Suecia no deslumbró, pero el del Arsenal es un jugadorazo. Y qué decir de Iniesta, Xavi, Ramos y compañía. Lo de ayer fue un monólogo de los nuestros. La Selección ofreció razones para el optimismo.
En este año 2007 España ha ganado 7 partidos, ha empatado uno y no ha perdido ninguno, con un balance de 16 goles a favor y sólo 3 en contra. Ninguna otra potencia continental puede presumir de estadísticas similares. Pero lo mejor de todo es la sensación de compromiso y de bloque que los de Aragonés han dejado frente a Dinamarca y Suecia.
Los jugones nos vuelven a hacer soñar con ganar un campeonato a nivel de naciones, algo que no logramos desde la Eurocopa de 1964. En este país la gente se ilusiona siempre con nuestro equipo, pero luego llegan los fatídicos cuartos de final y agachamos la cabeza. Pero la historia está para cambiarla. A soñar, y tal.
Sobre galácticos y fantásticos
Noviembre 17, 2007
Es sumamente tentador asociar la caída del Barcelona con algunos síntomas que padecieron los galácticos y que precipitaron su caída. Los mencionados galácticos dejaron una pregunta en el aire: ¿cuántos genios son admisibles en el mismo equipo? Florentino Pérez ya tiene la respuesta, muy a su pesar. Tener al mejor jugador del mundo en cada demarcación no te garantiza nunca, jamás de los jamases, estar en posesión del mejor equipo. Hay que construir un bloque armónico, un conjunto de jugadores comprometidos, no sumar y pegar.El BarÇa funciona a base de solos: una virguería de Messi, una falta de Ronaldinho… Esto nos recuerda a los galácticos, ¿verdad? Claro, cuando los solistas no tienen el día, la orquesta desafina y el público se irrita. Y entonces es cuando llega el Getafe y te pasa por encima como un tren. Al BarÇa le sienta muy bien el traje de gala, los partidos grandes, pero la Liga se gana frente a los equipos pequeños. Y esa actitud conformista, esa vagancia, ¿no les recuerda también a los galácticos?
Evidentemente, las diferencias también son grandes. El BarÇa tiene la solución en casa, al alcance de la mano. Aquel Madrid funcionaba en torno a una serie de grandes figuras de avanzada edad y una contención de canteranos sin experiencia en la elite y de dudoso currículum. Este Barcelona cuenta ya con los Messi, Giovanni, Bojan y compañía; ellos son el futuro. Sólo hay que tomar las decisiones pertinentes. Decisiones que Rijkaard no quiere tomar. Él quiere quedar a bien con todo el mundo: por eso Ronaldinho es titular, pero lo sustituye en todos los partidos. No sabe si encumbrarlo o enterrarlo. Cuando hay crisis, la afectividad nos aleja de la exigencia. Los grandes entrenadores son los que toman decisiones arriesgadas, aun cuando la gente no las comparta (véase si no el caso de Cappello o Luis Aragonés). Si Ronaldinho no fuera más que un simple futbolista, ya estaría en el banquillo, o en su casa, o quizás en otro equipo. Pero él es algo más para el BarÇa: un símbolo, un icono blaugrana. Por eso al Gaucho se le consiente todo: salir de fiesta, no entrenar… Vamos, como a los galácticos.
Tanto Laporta como Rijkaard han denunciado ya en cuantiosas ocasiones los síntomas de esta decadencia, de esta descomposición, de este conformismo que padece el equipo. Pero a veces la autoridad hay que aplicarla. Hay que tomar decisiones drásticas. Cambiar de rumbo. El Barcelona ha llegado a ese punto sin retorno. Más vale prevenir que curar. De no ser así, probablemente acabarán como los galácticos, o sea, compuestos y sin títulos.
Resumen de la 12ª jornada de Liga
Noviembre 12, 2007

El Madrid llega al nuevo parón liguero como líder, a cuatro puntos de BarÇa y Valencia. No obstante, los de Schuster, como es costumbre, tuvieron que remontar. Fue un partido no apto para taquicárdicos, de esos que divierten al espectador y cabrean al entrenador. Acostumbrado a las remontadas épicas, al Bernabéu ya le da igual ir perdiendo de dos, tres, o hasta cinco goles. Al final ganan los de blanco. En esta ocasión le tocó hincar la rodilla a un buen Mallorca que quizá mereció mejor premio. Ganó el Madrid 4-3 gracias a un Robinho que desde Río continúa en plena inspiración postcoital y que ha tornado en audacia y buen fútbol sus miedos de antaño. El árbitro era de Almería y en esta ocasión benefició al equipo blanco. Esta vez Schuster no dijo ni esta boca es mía.
La autoconfianza que partido a partido va adquiriendo el Madrid contrasta con la inoperancia y falta de ambición blaugrana fuera de casa. Los blancos son líderes no sólo por su actitud y su pegada, sino por las dudas que plantea su gran adversario, dando una de cal y otra de arena. De hecho, el Barcelona vive ya un cruce de acusaciones interno por la falta de solidaridad de la plantilla.El 2-0 en Getafe ha escocido mucho y Rijkaard vuelve a ser cuestionado. El Coliseo se les atraganta a los azulgrana, que todavía tienen una espina clavada desde el ridículo que protagonizaron la pasada temporada en la Copa del Rey.
El otro partido estrella de la jornada también fue pródigo en goles. El Villareal se situó a un solo punto del líder al ganar 3-2 al Sevilla, y es el único equipo que resiste el tirón blanco. El submarino amarillo tiene fe y fútbol, una combinación explosiva, y tiene pinta de que puede dar guerra durante todo la temporada.
Al Real Murcia le podían ocurrir dos cosas: que pescara en río revuelto o que pagara los platos rotos. Y sucedió lo segundo. Koeman se estrenó en el banquillo valencianista propinando una paliza futbolística al equipo pimentonero. 3-0 final y pudieron ser más de no haber estado Notario acertado. Bien es cierto que Mestalla no es el lugar adecuado para sacar tajada ni extraer conclusiones precipitadas. Pero el Murcia va hundiendose poco a poco en el pozo de la parte baja de la tabla. Y encima la próxima jornada toca el Madrid.
El Atlético de Madrid, otro aspirante, defraudó ante el Almería y sólo pudo sacar un punto (0-0). Por su parte, Héctor Cúper salvó su cabeza in extremis: 2-1 ganó el Betis a un Zaragoza que tiene dos caras. El Recre también respiró aliviado al vencer 1-0 a Osasuna. Espanyol y Athletic Club brindaron un partido igualado, pero un gol en propia puerta de Aitor Ocio premió a los periquitos (2-1). Un deportivo sin gol se encalla en la parte baja de la tabla: 0-1 ante el Racing, y lejos quedan los tiempos en que los de Irureta jugaban la Champions y ganaban Ligas. El Levante se consolida como colista perpetuo; perdió 1-0 en Valladolid y está ya a ocho puntos de la salvación.
Este Real Madrid da miedo
Noviembre 11, 2007
“Estamos asustando, estamos dando miedo”, Ramón Calderón dixit. Y tiene razón el presidente del Real Madrid. Están asustando. De hecho, dan pánico.
Para empezar, han pagado 30 millones de euros por un central que no juega y que para colmo se llama Pepe. Ahí es nada. Han aflojado otros 36 millones por un extremo izquierdo de cristal con el fin de cumplir viejas promesas. Se gastaron asimismo otros 14 kilos en un lateral izquierdo que resulta que no es lateral izquierdo y que en su primer jolgorio por Madrid se estrella contra un coche de policía (tuvo un acci-drenthe). También han comprado un avión del año de la pera que no puede viajar de noche y que sólo tiene autonomía para cuatro horas de vuelo. Vamos, un lujazo. Echaron además al entrenador que les ganó la Liga tras tres años de penurias, y ahora han fichado a un entrenador que nunca ha ganado nada, que en tiempos hacía cortes de manga al Madrid, que se mete con los periodistas y que encima dice que no ha dicho algo que todo el mundo sabe que ha dicho porque el vídeo ya ha dado la vuelta al mundo. Pero no acaban aquí los asuntos merengues que asustan y dan miedo. El Real Madrid ha fichado a un director deportivo cuando ya tenía un director deportivo, por lo que ahora tiene dos directores deportivos, caso único en la historia del fútbol. Como si no hubiera bastante con Mijatovic. Tener un director deportivo que fiche con cabeza no tiene precio. Para todo lo demás, Ramoncard. Por si esto fuera poco, al presidente del club lo confunden en las aduanas con narcotraficantes y mafiosos… Eso cuando no está celebrando Ligas aún no conquistadas en campos ajenos. Vamos, dando la nota.
Por todo lo expuesto, Ramón Calderón tiene razón cuando dice que dan miedo. Es verdad. Están asustando. Dan pánico.
Resumen de la 11ª jornada de Liga
Noviembre 5, 2007
Éste no es sino otro capítulo más de nuestra Liga española, quizás la mejor Liga del mundo (con permiso de la Premier, por supuesto), pero también la más alocada. De hecho, el BarÇa, aparentemente muerto hace ocho días, se ha colocado a tan sólo un puntito del Real Madrid. En el 3-0 azulgrana sobre el Betis, el francés Thierry Henry abrió el marcador para alegría de la parroquia barcolenista, al tiempo que Ronaldinho calló muchas bocas con dos soberbios goles.
Por su parte, el Real Madrid vuelve a estar a los pies de los caballos tras su agitada y merecida derrota en el Pizjuán. El Sevilla se le atraganta. Lejos queda aquel 1-5 frente al Valencia que encumbró al mismo equipo que pocos días después cayó estrepitosamente frente al club de Nervión. Cara y cruz. Una de cal y otra de arena. Y Schuster que vuelve a hacer de las suyas en rueda de prensa. Si un árbitro es catalán no tiene porqué pitar en contra del Madrid, del mismo modo que si Schuster es alemán nadie tiene porqué emparentarlo con los nazis. Son asociaciones ridículas.
El incombustible Morientes dio al Valencia post-Quique lo que necesitaba de urgencia: una victoria. Aunque el Mallorca tuteó en principio a los de Fernández, el “Moro” cumplió y resolvió la papeleta con holgura y buen tino. El Valencia toma aire en campo ajeno: 0-2 frente al Mallorca en un duelo de altos vuelos.
De los 28 goles que registró la jornada, la cuarta parte se produjo en el Vicente Calderón. Tras el 4-3 del domingo pasado frente al Sevilla, ayer el equipo colchonero obtuvo idéntico marcador, pero al revés. El Atlético ataca de lujo y defiende de pena. De hecho, se adelantó en dos ocasiones en el marcador, y aún así perdió. El Villarreal dio una lección frente al desaliento. Fue un viejo conocido, Nihat, el que dio la puntilla a los de Aguirre.
El Real Murcia tomó de su propia medicina, y el Depor de Lotina, también necesitado de puntos, lo apuntilló a la contra (0-2). El equipo pimentonero defiende mejor que ataca, pero cuando va por detrás en el marcador sufre mucho porque se ve impotente en ataque. Baiano está perdido en la inmensidad de la Nueva Condomina y no da señales de vida ni de mejoría. Vamos, que no le mete un gol ni al arco iris, y miren que es grande y ancho.
Al Zaragoza le entró otra pájara. Sus seguidores deben estar bajo tratamiento tras el 0-2 que encajó su equipo en la Romareda frente a un Valladolid que toma aire en la clasificación.
Michael Laudrup ya es un hombre feliz. El equipo sigue dando buena imagen, pero ahora además gana. En esta jornada el Getafe logró arañar, por fin, fuera de su casa. Y lo hizo ganando a uno de los pocos equipos que aún no había perdido en su estadio. 0-2 en Pamplona frente a Osasuna, y los madrileños que abandonan, después de once semanas, los puestos de descenso.
El Levante ganó por fin. Un enorme Riganó le marcó tres goles al Almería (3-0). Por su parte, el Espanyol cada vez apura más: en Santander, Tamudo empató de penalti en el minuto 90 (1-1). En San Mamés los leones vuelven a morder. Etxeberría marcó en 90 minutos los mismos goles -dos- que en los últimos tres años. Ya era hora. Su Athletic ganó 2-0 al Recreativo de Huelva.
El niño que se hizo mayor que se hizo futbolista que jugó en el Madrid que se convirtió en un mito
Noviembre 4, 2007
Raúl es el máximo exponente del líder al que ni el dinero ni el éxito han desposeído del sentido del reto, de la superación. Debutó en el Santiago Bernabéu precisamente frente al Atlético de Madrid. Nunca olvidará ese día. Provocó un penalti, dio una asistencia de gol a Zamorano y marcó un golazo… Han pasado trece años desde aquel día y desde entonces el Bernabéu le respeta. Trece años después, Raúl es como futbolista lo que el Bernabéu como estadio. Un icono, un símbolo. Historia. No sólo tiene que ver con su juego –de hecho, el fútbol a veces es lo de menos. Tiene que ver con su espíritu contagioso, con el afán de superación que irradia. El fútbol pivota alrededor de un jugador como Raúl. Picardía, inteligencia, carácter, victoria. Son sus sellos, sus valores. Se trata de un agitador que transmite como ningún otro futbolista arrojo y valores perdidos.
Raúl González Blanco se crió en un modesto barrio de Madrid, en la colonia Marconi de San Cristobal de los Ángeles. Su padre, don Pedro, era un apasionado seguidor del Atlético de Madrid, club en el que Raúl comenzaría a jugar, tras un breve paso por el San Cristobal. Quién le iba a decir a don Pedro que con el paso del tiempo su hijo sería un icono para la parroquia madridista.
Su trayectoria como futbolista es ingente, grandiosa. De hecho, es probablemente el mejor jugador de la historia de nuestro país. Llegó al Real Madrid en la temporada 1992/93, procedente de las desaparecidas categorías inferiores del Atlético de Madrid.
Desde su llegada al club merengue, su ascensión ha sido imparable. Su paso por la cantera fue brillante, y debutó con tan sólo 17 años en el primer equipo, de la mano de Jorge Valdano. Desde la primera temporada consiguió una titularidad que ha perdido en escasas ocasiones. A día de hoy Raúl sigue siendo una pieza fundamental en el engranaje del Real Madrid; no así ocurre con la Selección, pero ese tema requeriría un examen aparte.
Raúl colecciona títulos en el Real Madrid con la misma rapidez que recopila galardones individuales. Su palmarés es desorbitado. Ya tiene dos pichichis, y merece como poco un Balón de oro que le acredite como el gran futbolista que ha sido y sigue siendo. Nadie duda que, en breve, este futbolista al que Fernando Hierro definió como “un Ferrari que nos va a pasar a todos” batirá todos los récords del fútbol español que aún le quedan por batir. De hecho, ya es el máximo goleador de la Champions y de la Selección española. Ahí queda eso.
Raúl es como aquel niño que fantasea. Aquel niño que sueña que algún día se hará mayor, y se hará futbolista, y jugará en el Real Madrid, y se convertirá en un mito para el resto de niños. Muy pocos son los que cumplen ese sueño. Sólo cuando Rául se retire podremos ver con perspectiva sus logros y sus números. Disfruten pues, damas y caballeros, del mejor futbolista español de todos los tiempos:

